A veces me preguntan cómo se ven las cosas cuando uno, en ocasiones, puede vislumbrar asuntos en la mente que no se perciben, comúnmente, con los ojos físicos. Esta característica, este don, hay mucha, mucha más gente de la que creemos que lo posee actualmente, y me atrevo a decirlo como digo yo las cosas de las que estoy segura: sin miedos ni traumas.De hecho, mi opinión es que todos lo tenemos y que podríamos desarrollarlo de desearlo, obviamente. Utilizamos muy poca porción, un "quesito" muy pequeño del total de nuestra masa encefálica. En fin.., como en la fotografía: algo así es lo que se ve (al menos, yo). Pero en movimiento, como un flash fotográfico. Y acompañado de sentimientos, que marcan la pauta de lo que significa, de alguna manera, lo que estamos viendo.
Esta fotografía pertenece a un anime japonés con el que estoy fascinada últimamente, por una serie de circustancias y de sincronías sobre las que ya hablaré. También hablaré sobre esta serie, pero más adelante, más adelante. Se llama "La Visión de Escaflowne", y a algunos de vosotros ya os he hablado personalmente de ella.
Pero hoy me voy de vacaciones por unos días y quería despedirme. Necesito recargarme, descansar, y entre otras cosas, profundizar en mí. Creo que todos tenemos esa necesidad en un momento u otro de nuestra vida. Hay personas que se resisten, o bien, que actúan más sobre un aspecto de la vida más "normal", más material, más evidente, o como se quiera llamar. Yo actúo sobre mi interior desde que era niña. Actúo sobre los contenidos subconscientes que hay en mí, lo necesito. Eso es vital y habitual para mí.
Me voy... Lo hago de vez en cuando, y no sólo por las vacaciones. Pero volveré. Yo siempre vuelvo. Tan sólo dadme un buen motivo ;-)
Besotes!