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miércoles, 27 de marzo de 2013

Planetas retrógrados: los errores de comportamiento



















Sí, sí, lo sé: llevo mucho tiempo sin escribir. El mes de marzo está siendo duro, debido a la retrogradación de Mercurio (el planeta que rige mi Sol y Ascendente), pero también debido a los aspectos tensos de Marte, mi piedra de toque, mi punto débil sin duda alguna. ¡Por no hablar del estelio que se produjo con esta lunación en toda mi Casa 6! Sé que quizá debería haber entrado y actualizado (o quizá no, jajaja). Pero estaba muy metida en mi misma, y este trabajo precisa de una mente clara y un espíritu afilado para poder desempeñarse. En otras palabras: cuando estoy "metida para dentro" apenas trabajo en mis temas holísticos (sí que llevo a cabo otro tipo de trabajo, pero no éste).

Sin embargo, como en esta dimensión todo negro contiene su blanco, y viceversa, estos días de reflexión e interiorización me han dado pie para darme cuenta de muchas cosas que van a servirme, creo (fíjate tú la ironía) para desempeñar mucho mejor ese trabajo holístico que tanto me llena y me apasiona.

Andaba yo este mes reflexionando sobre el tema del destino que se les presenta a las personas y que, indefectiblemente, queda reflejado en su mapa natal (o lo que vulgarmente casi todo el mundo conoce como "carta astral"). Estaba preocupada porque, como yo combino la astrología con el trabajo de regresiones y con los registros akáshicos, me he encontrado con múltiples y variadas combinaciones destinales, ciertamente muy duras. En algunas, la cosa verdaderamente se planteó difícil, y me resulta muy, muy complicado ayudar a las personas a comprender, afrontar y trascender sus temas kármicos, que es a lo que siempre trato de hacer. En otras ocasiones, obsrvo al personal como aparentemente siendo abocado a decisiones o comportamientos que yo prácticamente consideraría suicidas. Me cuesta mucho afrontar estos temas cuando se me presentan, pero ayudada por el cielo del mes (con mucho esfuerzo por mi parte) creo que he conseguido desapegarme un tanto de los resultados de mis trabajos.

Recordé por ejemplo la carta de un amigo: Sol-Venus en Aries, en la Casa 8. ASC en Virgo. Pero lo más alucinante es que tiene cuatro planetas, CINCO, retrógrados (ahí es ná). Cinco planetas en fuego y de los cinco, tres retrógrados.., más Mercurio en Piscis, que es un retrógrado que no me gusta nada de nada porque afecta muy directamente a la vida de la persona, y además es haaaaarto complicado de tratar. ¿Pero qué hiciste en una supuesta vida pasada, amigo?

Los otros tres retrógrados, en Leo, están sobre la Casa 12 (una Casa entretenida a más no poder). Urano, Plutón y.., ¡Marte! (gobernador de su propio Sol) en oposición todos ellos a Saturno en Casa 6 (en Acuario, obviamente). Quirón y Ceres también ocupan esta casa, otorgando más carga dramática al asunto.

Y el retrógrado que me faltaba, pues son cinco, es Neptuno en Libra (¡en Libra!) conjunto a la Luna en Libra (¡en Libra!), en Casa 2. Uhmmmm: mucha reorientación espiritual veo yo en esta carta, por ventura, claro está, y aunque no lo pareciera.

Los planetas retrógrados, en astrología kármica, representan algo así como "repetir curso". La persona se ha construido un entorno, unas circustancias para su actual encarnación (a nivel del universo mental que todos desarrollamos en nuestra vida), las cuales le van a permitir sacar a la luz y trascender, teóricamente, una serie de tendencias que no supo utilizar bien anteriormente. Las retrogradaciones siempre representan motivaciones o actos antiguos que han tenido que dejar una huella poderosa en el Ser que se reencarna. Estos actos, estas tendencias han cargado a la persona con un karma determinado, que en el caso de los retrógrados, se manifiesta de forma cuasi-imperativa.

Pero a lo que yo iba: a la trascendencia. ¿Se supone entonces que la gente con planetas retrógrados en su carta no tienen ninguna oportunidad de trascender? ¿Que lo tienen muy difícil, o que su destino ya está inexorablemente prefjado? Pues yo diría que depende. Si los retrógrados están relacionados en la carta por medio de aspectos favorables, como los tránsitos, el nativo tan sólo tendrá que llevar a cabo una especie de "equilibrio" en comportamientos dañinos (ojo, cuando hablo de perjudiciales, me refiero tanto para uno mismo, como para los demás) que pueden corregirse con facilidad. Estos aspectos positivos le van a dar a la persona la oportunidad de "pasar curso" con buenas posibilidades de éxito.

En cambio, aquellos planetas retrógrados que se encuentren afectados por cuadraturas, quincuncios, oposiciones, etc.., señalan que uno ya ha cometido por lo menos el mismo error dos veces. Y eso ya es algo más complicado, porque los fallos en el comportamiento del nativo se han quedado "anquilosados".., han echado raíces, con las posibilidades de que se repitan, como en el el Día de la Marmota, una y otra vez. La persona en estas condiciones no ha aprendido aún la lección, y se han dejado llevar por el ego, o han despreciado los valores ajenos más que los propios, o han atentado contra las leyes humanas y cósmicas, etc. Si los retrógrados están muy tensos, en mala posición planetaria, afligidos o son muchos y muy notables, personales y afectando Casas desgraciadas, ahí tendremos a la típica persona que se ha puesto a sí misma en una malísima situación, por culpa de sus errores pasados. Veo esto en una carta astral, y ya me doy cuenta de que el nativo está sufriendo en esta vida la dura consecuencia de sus pasados errores, sin remisión.

¿Sin remisión realmente? Bueno: como no soy protestante y, por el contrario, pienso más como los budistas (que creen que la compasión es la mayor de las virtudes), no diría yo tanto... De hecho, no tengo actualmente ninguna evidencia realista, experimental y fiable que me permita creer, en base a mi experiencia, que tales personas están condenadas a un destino jodido e inexorable. Además, hay muchos astrólogos que piensan como yo: que cuando mayores son las pruebas del destino a superar, mayor es la capacidad de redención. Evidentemente, los aspectos tensos entre los planetas lentos y rápidos suponen un reto mayor, porque literalmente la persona no comprende, se siente absolutamente atrapada en su existencia, no entiende que lo que está experimentando se debe precisamente a sus propios errores, y la ignorancia no es precisamente (como también dicen los budistas) el mejor caldo de cultivo para la trascendencia.

Así que, para todos los que me preguntan de qué me valen las regresiones, os lo confirmo: me valen, y de mucho. Gracias a ellas compruebo sobre el terreno (y también con los Registros Akáshicos) la concrección de los indicadores kármicos que leo en las cartas astrales, y soy capaz de comprender cómo, cuándo y por qué he metido la pata.., ¡yo, o los que me consultan!

Sin comprender lo que uno ha hecho hasta sus últimas consecuencias es imposible, o muy improbable, conseguir la trascendencia del propio destino o de las desgraciadas circustancias que nos afectan en el presente... Aunque uno tenga un karma físico o psíquico muy problemático, no debe (bajo mi punto de vista) desistir nunca en conseguir una mejora para su vida. La realidad es que no tiene por qué haber dolor y sufrimiento.., aunque de hecho, los haya siempre, por lo general.

Varios planetas retrógrados implican que la persona, por lo general, ha venido aquí con la intención de afrontar un karma bastante intenso, que la inclinará mucho hacia la introversión y la transformación. Los retrógrados que pueblan demasiado una carta astral animan a la persona a que liquide de una vez por todas las hipotecas graves que pueden pesar sobre su existencia. Pero la cosa no es tan dura como la pintan: si por ejemplo hay cuatro retrógrados que son planetas lentos, el individuo tendrá todas las oportunidades para cambiar sus inclinaciones, su forma de proceder y toda su orientación mental-espiritual, de tal manera que consiga disolver, por su propio esfuerzo, la mayoría de las implicaciones negativas que pesarían de otra forma sobre su destino.

... Hemos venido aquí con el propósito de seguir adelante, ni más ni menos. Y por mucho que la vida nos duela, en ocasiones ese dolor es necesario. Un karma complicado por la acción de varios retrógrados sobre diferentes áreas de la existencia puede provocar mucho, mucho dolor, pero la salida no es dejar de lado el mundo y limitarse a tratar de experimentar una existencia desapegada o "pseudo-espiritual". No: aquellas personas que cuenten con retrógrados importantes y tensos en su carta, y que parezcan impelidos a "desapegarse" de toda contigencia terrena, se verán abocados una y otra vez a la lucha y al dolor, mientras no afronten la vida. Sus destinos les obligan a enfrentarse al amor, a la armonía con el semejante, al entendimiento "aquí y ahora", en lo terreno y con todos sus problemas y deshaucios. No ganarán nada "dejándose llevar" por el "desapego" que, en última instancia, no enmascara más que desinterés, un profundo egoísmo, y falta de compromiso.

Pregúntate si eres capaz verdaderamente de escuchar y atender a los demás, o si sólamente estás mirándote continuamente tu propio ombligo. ¡ Quizás te sorprendas cuando renuncies a tus aspiraciones "espirituales" y te des cuenta de que todo aquello que ves en el prójimo, no son más que reflejos de lo que no quieres admitir en ti!

¡Besotes, buena Semana Santa!



1 comentario:

Luisana dijo...

:( yo estoy llenita de retrogrados. Venus y mercurio en géminis casa 5. Plutón en escorpio casa 10. Urano y saturno en sagitario casa 12 y neptuno en capricornio casa 12. Ah y pallas, un asteroide, en acuario casa 1. Sería bueno recibir tu opinión. Besos!