Coaching transpersonal


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jueves, 23 de enero de 2014

Hahiuiah: el Ángel de los exiliados


   
 
Estaba yo haciendo mis prácticas de Karuna Reiki, centrándolas en lo que considero que es mi obligación (trabajar), cuando de repente se me han venido a la cabeza una serie de ideas muy claras y precisas, acerca de las cuales quiero comentaros hoy, por si a alguien que ande por ahí (nunca se sabe, con esto de las redes sociales, quién está "a la escucha") le sirven para algo.
 
Reiki Karuna es una experiencia increíble, que va más allá de los límites que yo anteriormente me había puesto a mi misma. Hoy me lo decía una alumna: "¿Es que nunca paras de aprender?". Pues efectivamente: nunca paro. No me creo para nada superior a nadie en este mundo, y sé que toda mi vida ha sido desde el inicio un largo camino de perfeccionamiento. ¡Y lo sigue siendo! Por eso trabajo, estudio, investigo, me formo, me informo sin descanso: porque sé que, cuanto uno más sabe, mayor es su responsabilidad. Hay mucha gente (a la que no quiero "salvar de nada", por supuesto: aparecen en la mayoría de los casos sin que yo les busque) que me requiere para que les cuente mis experiencias en esta vida que ahora vivo. Bien: pues es lo que hago, y únicamente a lo que aspiro. Solamente quiero contaros mi propia canción, mi propio sueño, y si a alguien este curioso y sorprendente camino le sirve para algo, aunque sólo sea de consuelo, ¡bien está!
 
Lo que quiero decir con esto es que me pongo en las manos de la Voluntad Mayor, porque mi mente finita no es capaz (ni lo sería nunca, por más que yo estudiara hasta el último aliento) de comprender al 100% los maravillosos engranajes del mecanismo que es la urdimbre de todo el Cosmos. Lucho día a día para controlar mi Ego (con éxito desigual, admito) y trato de "traducir" a mis hermanos la suma de experiencias que he vivido (más intensamente desde hace como unos 7 años a esta parte, tengo que aclarar).
 
Y por cierto: desde este balconcito que se asoma coquetamente a los paisajes de la Red de Redes tengo que agradecer la inestimable bondad y generosidad de mi maestra de reiki Karuna, Marcela M. Ibáñez, por ofrecerme esta oportunidad (que bien sabe ella que la necesitaba, ¡y de qué forma!), y por lo cual me siento en deuda con ella... Mil gracias Marcela, ¡bendiciones para ti siempre!
 
Es algo curioso, pero a raíz de mis iniciaciones en Karuna, algunos de mis alumnos han empezado a tener algunas curiosas "experiencias" en relación a supuestos (y digo supuestos porque no se pueden demostrar) sucesos de índole kármica que teóricamente me habrían afectado a mi personalmente.., y a los cuales he podido tener acceso por medio de diversos métodos que ahora no vienen al caso. Lo raro de la cuestión no es que esos acontecimientos sean reales o no (los límites de la realidad y de la irrealidad no son tan absolutos como la Ciencia nos ha transmitido, desde su buen hacer indudable, en el transcurso de las generaciones). ¡Lo raro es que mis alumnos hayan podido tener acceso a ellos! Bueno: digo "lo raro" porque estoy escribiendo para el común de los mortales, y el común de los mortales piensa que es raro que una persona determinada pueda "ver" cosas relacionadas con unas "supuestas vidas pasadas" de otra... ¡Desde luego, soy consciente de qué raro suena! Más concreto y claro: suena a desequilibrio, a andar no muy bien de la azotea, a estar más o menos como las maracas de Machín, y cosas así.
 
... Pero ay, amigos: como decía aquel buen replicante moribundo de la famosa película "Blade Runner" (mi pareja se ríe de mi habitualmente con esta frase, porque dice que me le parezco XDXD), "he visto cosas que vosotros no creeríais").
 
No os voy a contar un rollo metafísico, no... No lo voy a hacer porque no tengo derecho a interferir de sopetón en las creencias del personal (¿nadie se ha preguntado nunca por qué, normalmente, los grandes maestros espirituales son tan parcos en palabras?). Yo no soy un gran maestro espiritual ni por el forro, pero sí que sé que hay cosas que mejor "no meneallas". El caso, y a lo que voy, es que alguno de mis alumnos (concretamente, "alguna", pero hoy no voy a dar ni siquiera su nombre de pila; la estoy protegiendo, así que la llamaré "Bellota", y ella ya me entiende si lee esto) ha dado con una cosa sorprendente, relacionada con mi pasado kármico y con el presente de otra persona.
 
Veréis: uno tiene que ser muy cuidadoso, muy estricto, muy higiénico con las cosas que divulga... Hay veces en que uno tiene la necesidad de ir corriendo a contarle a otro semejante las experiencias alucinantes que le están ocurriendo, pero se corta. Incluso hay veces en que, cuando falta experiencia, uno empieza a dudar de sí mismo, de sus propias capacidades e intuición. Otros tienen pánico al "qué dirán", o miedo escénico, que para el caso es lo mismo, y nuevamente se cortan. Está claro que todas las audiencias no son igual de benevolentes, de entregadas e incluso de ilustradas. Cada persona es un mundo, y por eso hay que tener infinito cuidado con aquello que se dice.
 
Por ejemplo: servidora ha pensado desde hace mucho, mucho tiempo, que una persona que conoce bien y a la que estima bastante no estaba mostrando a plena luz del día el verdadero estado en el que se encuentra interiormente... Esto no es una alucinación ni nada esotérico o metafísico: pasa a menudo que escondemos cosas que nos hieren, emociones que nos machacan, sentimientos que nos destruyen. ¡A veces, hasta llegar a ponernos enfermos! Ayer mismo, viendo aquella película mítica y un poco deprimente que es "Las Edades de Lulú" lo pensaba. ¡Cuántas veces tratamos de ignorar nuestra cólera, nuestra tristeza! ¡Cuántas veces intentamos sepultar nuestro dolor más agudo bajo cien candados, en lo más profundo del pozo más profundo de nuestro interior, hasta que un día cualquiera aquello empieza a fermentar, a emponzoñarse y a darnos problemas, catapultándonos hacia los vicios más terribles, los sometimientos más humillantes, las acciones más diabólicas y las dependencias más catastróficas!
 
Mi alumna accedió a la misma fuente de información que yo, y vio (sin que nadie le hubiera contado muchas cosas que podrían haberle dado pistas; sin que conociera al otro sujeto directamente) muchas cosas que quedan ocultas.., perfectamente mimetizadas tras el encanto de una personalidad poderosa y magnética, a cualquier persona normal, sobre esta persona que tiene cierta relación, al menos en parte, con alguna experiencia cumbre de mi supuesto "pasado kármico".
 
¿Y qué es lo que vio mi alumna "Bellota", si puede saberse?
 
Pffffff...: voy a suavizarlo, por prudencia y también por respeto.
 
Vio un alma atormentada en grado sumo. Vio a una persona obsesionada con el Poder de lo Femenino, con ese potencial sin límites que algunos iniciados (y otros que no lo son tanto) saben que reside en las entrañas del Dragón, allí donde las corrientes subterráneas de la Vida destilan sus hálitos secretos. Vio a alguien que no está dispuesto a ceder en su afán de posesión sin límites, que no se pliega a comprender y asumir que nadie pertenece a nadie, y que todos somos Uno. Sintió la amargura y el dolor de su pérdida, de lo que piensa que es su derrota (no hay derrotas en el Universo: todo es únicamente una Gran Ilusión). Y sintió también la estrechez de su corazón y de su mente, la rigidez y el no querer ceder a La Voluntad, por culpa de un terrorífico orgullo mal entendido que lo único que hace es sepultar a esta persona a medio camino siempre entre dos estaciones muy mal guarnecidas: la desolación y el caos. Todo esto, aderezado con el coqueteo ocasional con prácticas espirituales mal asumidas (cuidado: mezclar la espiritualidad con la búsqueda a toda costa del poder sobre la materia puede ser MUY PELIGROSO) y relaciones como mínimo poco recomendables con gente de dudosa catadura (no ya espiritual, sino simplemente moral, aclaro).
 
Como esto no es una sinopsis del "Retrato de Dorian Gray", y por quitar un poco de hierro al asunto (nunca mejor dicho), voy a dejarlo ahí... Al fin y al cabo, no conviene dramatizar demasiado con los asuntos que se saben "en carne viva". Me impresionó bastante esta experiencia de "Bellota", sobre todo porque nunca la habría imaginado. ¡No estaba prevista en el guión, por supuesto que no!
 
Os doy mi palabra, queridos lectores, de que si no estuviera convencida de lo que estoy diciendo.., si no supiera que lo que esta muchacha ("Bellota") ha vislumbrado es tan cierto como la luz que nos alumbra, ahora mismo dejaría todo lo que estoy haciendo, me cogería una sartén, un mandil y una cuchara, y me haría cocinera (que es otro modo de servir a los demás con una profesión que me gusta bastante y que me parece el colmo de la dignidad y de la generosidad humanas).
 
En fin: respeto muchísimo las decisiones de cada criatura que anda, vive y respira sobre esta tierra... Y aunque me cueste sangre tener que aceptarlo, y después de arduas deliberaciones conmigo misma (quizá motivadas, qué duda cabe, por mi iniciación en las dos Maestrías de Karuna), he llegado a la conclusión de que no puedo hacer nada al respecto (no por "Bellota": por la otra persona).
 
Dicen los cabalistas acerca de Hahiuiah (Número 24 de la Cábala) que es el "ángel de los exiliados"... Estos expertos en los Sephiroth (las 10 Emanaciones de Dios) lo consideran el único ser del Universo capaz de atraer la Misericordia divina sobre aquellos que han pecado terriblemente con el mayor de los pecados que existen: el del orgullo. Según ellos, la esencia de este ángel otorga gracia y perdón inmediato cuando las malas acciones han sido involuntarias... Protege contra la adversidad que uno mismo atrae a causa de sus malas acciones (¡a causa del sentimiento de culpa que provocan esas malas acciones!), y con el paso del tiempo, dota a sus influenciados del don conocer los misterios ocultos, del de la clarividencia, y la capacidad de entender los misterios que rodean los secretos de la Creación y del Universo...
 
... Como digo, cuanto más sé, más humilde me vuelvo... Y como reconozco que no puedo hacer absolutamente nada que esté en consonancia con mis fuerzas y potencialidades humanas (demasiado he hecho ya: demasiado), encomiendo a ciertos sujetos que conozco a la bondad, al auxilio y a la protección de Hahiuiah.., que seguramente sabe más que yo de aquí a Lima :-/
 
Si tan sólo hubiera sido por la "experiencia" que ha tenido "Bellota", no hubiera escrito ni tan siquiera el título de este post... Pero dando hoy un tratamiento de reiki, se ha puesto de manifiesto la necesidad absoluta de tener que expresar y dar salida a este escrito. Por mí, me hubiera callado el tema y habría mirado para otra parte (no pienso implicarme más en las autodestrucciones ajenas: doy fe), como hacían los quintos cuando les tocaba el numerito de Melilla... Pero, al parecer, tenía que ser así.
 
¡Besotes mil a todos y a todas!
 
 

lunes, 20 de enero de 2014

El Espejo de Venus

  
 
Hoy me he encontrado intacto, en plena calle, un espejo redondo precioso, de color plateado, con el precio aún puesto en la base; es de ésos que se tienen en Ikea para el baño y que se usan para maquillarse porque son de aumento... He sentido ciertas reticencias para cogerlo, pero al ver que no estaba sucio ni roto, al final me he decidido a llevármelo. Lo curioso es que, cuando lo he recogido, se me ha venido una frase extraña a la cabeza (de ésas que me surgen de vez en cuando "como al dictado"); algo así como "aprende a mirar y admirar tu belleza, tus hermosas cualidades de cuerpo y alma". Sé que sonará raro, o quizás incluso pretencioso. Pero como este blog lo leen muchos de mis clientes, y también muchas otras personas que sé que se sienten inspiradas por él, o que les sirve para dar respuesta a muchas de sus problemáticas existenciales, pues yo lo reflejo tal y como ha sido. ¡Espero que no me tachéis de soberbia, o de vanidosa!
 
Esta mañana, curiosamente, ya me he levantado con ciertas ideas curiosas rondándome el magín, acerca de la actual retrogradación de Venus. Para aquellos/as que no tengan mucha idea de astrología, decir que Venus, la diosa romana del amor y la belleza, es un planeta que simboliza la búsqueda de la armonía a través de las relaciones, del amor o de las artes. Actualmente está en una fase retrógrada (se mueve hacia atrás en el cielo, en movimiento aparente)... Esta fase, muy resumidamente, convoca a todos aquellos con el nivel de conciencia adecuado, a replantearse cosas acerca del área de su vida que el planeta Venus ocupa en su carta natal, según signo y aspectos. En otras palabras: es tiempo de revisión hasta el 31 de enero por lo menos, fecha en la que Venus retomará su movimiento en el cielo astrológico. Con Venus retrógrada, la gente suele conectarse con el pasado para resolver determinados problemas relativos a sus relaciones, por ejemplo. ¡Que es exactamente lo que servidora anda haciendo estos días!
 
En la carta astral de una mujer, los indicadores femeninos por excelencia son Venus y la Luna... Venus es el lado sensual, seductor de la mujer: representa el poder femenino, mientras que la Luna es la parte maternal, nutricia de la mujer. Una faceta muy importante de Venus que he visto pasar por alto a algunos astrólogos es que también simboliza la necesidad humana de sentirse deseados, así como nuestra capacidad para atraer a los demás. Asimismo, también representa el grado de aceptación subconsciente que creemos que el prójimo nos otorga. Y éste es el punto importante al cual yo quería llegar, y el motivo por el cual escribo hoy este blog. Sobre todo porque sé.., soy consciente de que hay muchas mujeres (lo siento, chicos, pero por una vez y sin que sirva de precedente, hoy voy a dedicarme por completo al universo femenino) que tienen demasiados problemas con el tema de su autoestima. Pocas veces me había detenido a analizar a Venus desde el punto de vista kármico en una carta astral: craso error, porque resulta que yo tengo un punto importantísimo de mi carta, nada menos que al nodo sur, conjunto a Venus. ¡Siempre me había ocupado de la Luna, nunca de Venus!
 
Pero debido a mis recientes iniciaciones en Maestría de Reiki Karuna, y a ciertos tránsitos astrológicos en los cuales no voy a entrar hoy.., pero sobre todo debido a la retrogradación de Venus, me he visto obligada a replantearme a fondo lo que el planeta más brillante del cielo nocturno me quiere decir.
 
En astro kármica, la fase retrógrada de Venus puede poner de manifiesto graves problemas con respecto a las relaciones, mediante el hecho de "revivir" sucesos relacionados con supuestas encarnaciones anteriores. En general, la persona no sabe lo que le está pasando, ya que todas estas vivencias yacen a un nivel muy subterráneo, el del subconsciente. Si una persona ha tenido la suerte de poder "recordar" todas estas vivencias, comprenderá mejor que esta fase está especialmente diseñada para resolver cuestiones kármicas, relativas a las cuestiones que plantea Venus. Y Venus es la riqueza personal, el matrimonio, las comodidades, el amor, la esposa, los vehículos... ¡No sé si os parecerá curioso o no, pero durante la fase retrógrada de este Venus tan.., puñetero, tuve que cambiar sí o sí mi antiguo automóvil por uno nuevo!
 
En mi caso, no lo voy a negar (porque no soy una maestra esotérica o espiritual que vive allá arriba, en su blanca torre de cristal, intocable e intocada, sino que en realidad soy muy terrenal y muy de carne y hueso, y sufro y me alegro como el que más, y tomo alimentos como cualquiera), la cosa me ha dado "de alma"... Es más: prefiero explicarlo abiertamente, porque mi única labor en esta tierra consiste en ir de alguna forma por delante, de avanzadilla, para recorrer el camino antes que otros, de tal manera que luego pueda darles indicaciones sobre cómo caminar. Pues bien: este Venus R me ha tocado la autoestima en cosas relacionadas con el universo femenino, con el matrimonio, las comodidades, la abundancia, etc.., muy, muy ocultas y dolorosas, relacionadas obviamente con mi más escondido pasado kármico. Y sobre todo, me ha servido para explorar muy a fondo LOS APEGOS a nivel amoroso y afectivo que aún mantenía, y que no eran (al parecer) ni conveniente ni correcto mantener ya.
 
Así que el Universo me ha traído directamente a las manos un espejo, para que vea reflejadas en él mis cualidades y mis buenas virtudes, y las reconozca y las honre (por fin)... Ayer mismo le dije a mi pareja que "me veía guapa".., ¡y se lo dije con auténtica sorpresa, no con entusiasmo fingido ni con coquetería falsa! De repente me vi al pasar en uno de los espejos de casa, y me sentí bella. Esto, que parece una estupidez, una idiotez morrocotuda, no lo es tanto: sobre todo cuando he recibido en los últimos tiempos ciertos golpes muy, muy dolorosos para mi ego, relacionados con la autoestima femenina y con mi triste pasado en otro tiempo y en otro lugar. En definitiva, y por si a alguna de las mujeres que me estáis leyendo le sirve: es posible que hoy os sintáis incapaces, heridas en vuestro orgullo femenino; quizá sintáis que habéis sido rechazadas, humilladas, maltratadas y hasta abandonadas en algún momento de vuestras vidas (presentes o pasadas). ¡Pero eso no importa, no hay de qué preocuparse! Esta fase, como digo, es excelente para mirarse a fondo, muy a fondo en el Espejo de Venus para ver dónde está nuestra autoestima femenina herida de muerte. ¡Es hora de levantarse, chicas, y demostrar al mundo de lo que sois capaces!
 
 

viernes, 17 de enero de 2014

Punto de inflexión

Parece que la semanita que andamos atravesando viene repleta de sorpresas, y los tres meses que se avecinan a partir de ahora prometen.., ¡prometen! Cuando uno se pone "al servicio", ¡hasta lo imposible resulta al alcance de la mano! Digo esto porque esta mañana, sin ir más lejos, me sorprendí leyendo a mi pragmático hermano Juan en Facebook, reflexionando sobre que "lo que hacemos en la vida tiene reflejo en la Eternidad". Esto no es muy habitual en mi hermano, que ya digo que es muy lógico y pragmático, así que me quedé con la boca abierta. "Parece que el parámetro ha cambiado en importantes puntos", pensé para mi. Eso del parámetro, en mi lenguaje, quiere decir "la línea de espacio-tiempo" que yo elijo, o más concretamente, que yo creo. Como en la foto, me la represento como una especie de "cuerda".., que en realidad es una representación idealizada por mi misma de la existencia, de la verdadera realidad. La "matrix" del Universo, por así decir. Y no; no me he fumado nada, y tan sólo estoy experimentando las alteraciones típicas de una iniciación doble en Reiki Karuna que he pedido yo misma (tercer nivel y maestría juntos). Los que me conocéis sabéis que soy severa conmigo, hasta límites a veces peligrosos.., pero nunca me había atrevido a tanto. Y es que no sé: de repente me ha entrado una urgencia, un qué-sé-yo, una aceleración extraña, después de muchos meses de estar como en dique seco.
 
Quizá por la octava superior de Marte, Plutón, o quizá por la octava superior de Mercurio, Urano (o más bien, quizá, por una combinación de ambas cosas), provoco de vez en cuando en mi vida una especie de "erupción volcánica repentina" (no encuentro ningún otro modo mejor de explicarlo para que se entienda). Es como si mi ser contara con un reloj interno, inconsciente, que me dice cuándo debo cambiar de rumbo. Después de bastantes años de encarnizada batalla, después de renacer 108 veces (el número no es casual), y de volver a morirme otras cuántas, la banca ha decidido que "no va más".
 
Ayer estaba yo reflexionando sobre los arquetipos zodiacales de Plutón y Marte por una extraña coincidencia que tuve la oportunidad de vivir... Los astrólogos decimos que Plutón es la octava superior del planeta Marte, efectivamente. Plutón, cuyo aspecto evolucionado tiene mucho que ver con el arquetipo del Águila o del Fénix, es algo que va mucho, pero que muuuuucho más lejos que las básicas y evidentes energías marcianas. Como bien dispone la astróloga Irma Esmeralda en su blog , "Marte es el soldado que da la vida, Plutón es el general al que se le responsabiliza del número de bajas".
 
Y sí, para qué lo vamos a negar: Plutón es una versión refinada de la energía bruta marciana, y tanto el poder como la violencia implícitos al planeta rojo están "transformados" en el planeta enano. Plutón es un iniciado que tiene mucha relación con el yoga, con las artes marciales, con el budismo y su filosofía. Es el que viene de repente, como el ladrón en la oscuridad, y propone las pruebas del espíritu (más que las de la carne). Si superas esas pruebas del espíritu, te devuelve lo que yo llamo "el don del Águila": centuplica, o más, tu intuición; te convierte en maestro del misticismo; y finalmente, potencia hasta límites desconocidos tu propia energía interna. Actúa desde el subconsciente, poniendo a prueba tu voluntad, tu honestidad, tu capacidad de amar, tu entrega, tu compromiso, tu generosidad. Plutón te levanta del sitio a latigazos y te pone enfrente a tu propia Sombra, y luego te dice: "mira ahí dentro, si tienes agallas".
 
En fin... Escribo esto porque ayer ya varios de vosotros me pedisteis que "refrescara" el blog, y lo hago confiada y alegremente, porque al fin y al cabo todo lo que aquí se expresa no es más que un reflejo de mi propia conciencia, y como tal debe tomarse. Quizá vosotros (tú que ahora mismo me estás leyendo) hayáis llegado al mismo punto al que yo llegué, como digo, hace ya varios años: el momento de ser probado acerca del uso o del abuso del Poder. Durante estos largos (y bonitos; los muy plutonianos somos así, y apreciamos la belleza que reside incluso en las garras oscuras de la Muerte) años, he visto muchas, muchas cosas. He llegado a determinado nivel, y una vez aquí, me he dado cuenta de que muchos me han seguido y han deseado permanecer conmigo.., mientras que otros no lo han querido así, y han elegido separarse, tomar otros rumbos, otras vías, otros caminos, seguramente en pos (como yo lo hice) de su propia Conciencia.
 
Proclamo una vez más un punto de inflexión en mi vida... A partir de hoy, de ahora, de este minuto, de este segundo, de este preciso momento, abandono las energías que he estado aplicando durante quizá ya demasiado tiempo en determinados asuntos. Así es: como la tela de una araña. Una araña (otro de mis arquetipos plutonianos favoritos) pasa tiempo y tiempo tejiendo su maravillosa tela, con el fin de atrapar los insectos de los que se alimenta. Sólo que yo no me alimento de insectos, sino de experiencias: aplico toda mi energía, mi saber, mi conocimiento, en tejer una hermosa tela que es la trama, la "matrix" existencial del amor que destila mi alma inmortal, manifestando ese amor en hechos, sucesos, ocasiones, personas.., ya digo, he sido muy, muy feliz durante este periodo (y posiblemente a cualquiera que se lo cuente, y que lo haya vivido más o menos cerca de mi, pensará que estoy de coña, o que definitivamente he perdido el juicio.., cosa que siempre parece que va a pasar conmigo, por cierto, pero que nunca sucede ni sucederá XDXD).
 
... Pero mi reloj interno ha dado tres campanadas, y es como si los tres Espíritus de las Navidades Pasadas, Presentes y Futuras del cuento se me presentaran fundidos en uno solo, para que yo rinda cuentas de lo que he hecho o lo que he dejado de hacer, según mi conciencia, durante todo este tiempo.
 
Me temo que la tela que durante largos, largos años he entretejido pacientemente según el patrón de mis dulces sueños, ya está ajada... Y me temo, mal o bien que me pese (eso no importa cuando se tiene un Sol conjunto a Plutón), que hay que cambiar inmediatamente el patrón.
 
Como una araña, he permanecido meses.., más bien, como digo, largos, muy laaaargos años, esperando a que las cosas madurasen. Pacientemente he entretejido, como Penélope, la urdimbre de un tejido de posibilidades infinitas alrededor de mi. Y ese tapiz contiene muchas imágenes: algunas agradables, otras no tanto. Hay en ellas Ulises perdidos y descarriados, sirenas que acechan a los navegantes bajo las aguas, dioses mercuriales que sobrevuelan los etéreos espacios llevando flores que devuelven la apariencia real a las cosas... Hay hombres que se convierten en cerdos, y mujeres que se convierten en arpías. Hay brujas desesperadas por sentir el amor de un héroe que al final las traiciona, dioses vengativos y airados, diosas serenas y estrategas... Hay en mi tapiz tantas, tantas cosas: hijos que crecen y sueñan con un padre siempre ausente, hombres que se atreven a visitar los caminos mismos del espantoso Averno. Y según tejía, y tejía, y tejía, he lanzado al mar del Infinito mis naves, esperando siempre en amorosa paciencia, como Penélope.
 
... Pero hoy me he asomado a la balconada de mi blanco palacio de marfil, desafiando la tempestuosa furia del mar.., y mis naves han regresado portando velas negras.
 
No me sorprende. No: no creáis que me sorprende, ¡en absoluto! Cuando uno acepta el reto, cuando pide "otórgame las últimas iniciaciones" en Reiki Karuna, cuando se admite la Verdad hasta las últimas consecuencias, uno sabe a lo que se está arriesgando. Más concretamente: uno se arriesga a que el espejo de su propio Ego sea destruido, despedazado, hecho añicos, masacrado, muerto, estrangulado, vencido.
 
Y eso es, exactamente, lo que me ha pasado a mi.
 
No os asustéis: como ayer mismo comentó un amigo de una buena amiga y clienta mía (gracias, Mamen), también en el Facebook, de lo que trata todo esto es de una especie de gran juego de rol a escala masiva, ¿verdad? No hay por lo tanto que tomarse demasiado en serio al personaje, y en eso consiste precisamente la capacidad de doblegar a nuestro propio Ego: el Poder de dominarlo, de controlarlo (no de eliminarlo, por cierto: si Dios, o aquello en lo que sea que creáis, hubiera querido forjarnos sin ego, nos hubiera dejado simplemente detenidos en la abúlica fase de ameba).
 
Así que no os asustéis, ni os alarméis, ni tengáis miedo por mi: desde que era un mico que no pesaba ni lo que una mochila pequeña cuento con una gran baza, con un recurso de emergencia, con una especie de pócker de ases que me salva siempre in extremis, cuando las cosas se ponen feas (y hasta muy, muy feas).
 
... Y esa baza recóndita, amigable e incombustible se llama Plutón.
 
¡No me moriré de ésta, lo prometo!
 
Punto de inflexión para ésta que suscribe: es hora de que mi larga espera dé fin. Todas las naves ya han llegado a puerto con su mercancía.., y como digo, el mensaje que me traen sus velas negras no es demasiado halagüeño para mis esperanzas. No importa: lo que toca es deshacer apresuradamente el viejo tapiz y no permanecer más tiempo recreándose en las viejas historias, en los cuentos antiguos, en las moradas de siempre. ¡Ya no sería un aprendizaje, sino una inmensa y estúpida pérdida de energía, de tiempo! Las velas negras, señal de luto, son como el tañido aquél del cual hablaba el maravilloso poeta y metafísico, John Donne:
 
"Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra.; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti".
 
Toda la energía que he depositado en los "siempres"; toda la energía que he depositado en los "seguros"; toda la energía que he depositado en los "esperamos"; toda la energía que he depositado en los "compartimos"; toda la energía que he depositado en mis votos (de la naturaleza que éstos sean: tal cosa queda para mi), la retiro inmediatamente, después de días, semanas, meses, años, siglos.., milenios de vigencia.
 
Las campanas están doblando, y ya no puedo desoírlas...
 
Retorno a mi.
 
Ya los últimos velos han caído... Dejo atrás los retales del tapiz que quedaron inconclusos.
 
... Un nuevo amanecer está apuntando... La luna está llena.
 
¡Buen fin de semana, amigos/as! ¡Besotes, disfrutad y pasadlo bien!
 
 

miércoles, 8 de enero de 2014

Anubis: el que pesa las almas

 
 
Es curioso, muy curioso como siempre en la vida se van concatenando los sucesos, las sincronías para dar paso a las realidades... Es fantástico darse cuenta de que las casualidades no son tales, de que cada cosa que ocurre no es más que la pieza ínfima de un puzle de proporciones asombrosas, que configura lo que llamamos el Drama Cósmico.
 
Para no escribir ríos de tinta, explicaré que llevo un mes teniendo extrañas sincronicidades en relación a una figura simbólica a la que bien es verdad que anteriormente no había prestado especial atención. Se trata de Anubis, el perro-chacal de la ampliamente conocida mitología egipcia. Ahora aparece a mi alrededor por todos los lados, como si hubiera algún mensaje especial que me quisiera transmitir. ¡Y vaya si lo hay, por supuesto!
 
Anubis era en el antiguo Egipto el señor de las necrópolis, es decir, las ciudades de los muertos... Se supone que era el encargado de guiar a los espíritus de los difuntos al otro mundo, que los egipcios llamaban "la Duat". También era el encargado de llevar a cabo, como veis en la ilustración, el famoso "Juicio de Osiris": es decir, de pesar el corazón del muerto en relación al peso de una pluma, para ver si estaba libre o no de pecados cometidos en esa vida. Por eso, uno de sus títulos honoríficos, según los egipcios, era "el que pesa las almas" o "el que cuenta los corazones", entre otros.
 
En realidad, Anubis es el nombre helenizado (o sea, adaptado por los griegos) de su verdadero nombre egipcio, Anpu, o en otras versiones, Imeut... Se le representa a menudo de color negro, que para los egipcios (contrariamente a lo que se pueda pensar) no significa muerte, sino más bien fertilidad y resurrección. Era un dios más antiguo que Osiris, y en realidad fue prácticamente "desterrado" por éste cuando se instauraron los cultos más modernos de la dualidad masculino-femenina Osiris-Isis. Anubis era un dios muy relacionado con el sacerdocio en Egipto, puesto que es el patrón de los embalsamadores (uno de los rituales más complejos y especializados que se podían llevar a cabo en aquella civilización, y que corría de la mano de los sacerdotes, precisamente). Eran, en efecto, los sacerdotes egipcios los que llevaban a cabo la momificación, tan importante en Egipto, provistos para tal ocasión con máscaras de perro-chacal y con la coronilla afeitada, según el poeta romano Juvenal.
 
Desde sus orígenes, Anubis fue en Egipto un dios de los muertos (relegado posteriormente de este papel por Osiris, como ya he dicho). Posee además una estrecha relación con el arcano número 18 del Tarot, La Luna, ya que en los textos más antiguos se habla de cómo Anubis guía al alma del difunto hacia la Duat ayudándose por la iluminación que le proporciona nuestro satélite. En muchos mazos de Tarot aparece la figura iniciática del perro junto con la luna en el Arcano número 18, y en algunos incluso figuran las pirámides y un escorpión al acecho, como símbolo del Inframundo. No es muy conocida, por cierto, su faceta como mediador en los sortilegios amorosos, en los cuales, según su propio criterio, podía actuar a favor o en contra del peticionario. Es decir: podía dar poder a aquel o aquella que realizara "un trabajo de amarre", o por el contrario de quitárselo y volver esa energía en contra del aspirante a brujo.
 
Anubis es el mirar atrás, y el mirar hacia delante... Es la expresión del paso de oruga a crisálida, de crisálida a mariposa. Gran Señor de todas las transformaciones, preside nuestra evolución a lo largo de múltiples vidas, de infinitas posibilidades del espacio-tiempo. Es el juez que comprueba el estado de nuestra alma, pero también aquel guía que nos acompaña en uno de los momentos más trascendentales de la existencia: el tránsito, la muerte, el fallecimiento. Anubis nos muestra el reino de la Oscuridad, pero porta habitualmente en su mano el Ankh, la Cruz Egipcia, como promesa y esperanza de la resurrección y de la vida eterna. Guardián pues de los misterios, guardián de la sabiduría arcana, guardián del Árbol de la Vida, es una figura esencial para todo aquel que quiere traspasar el Umbral, establecer un juicio de contraste entre las Leyes Eternas y su propia alma, repasar su vida (o sus múltiples vidas), hacer evaluación de sus actos y pasar al siguiente estado de conciencia, mucho más elevado (incluso antes de reencarnar, para acelerar el propio proceso de perfeccionamiento).
 
... Porque lo que pocos acometen es que uno puede someterse al Juicio de Anubis aún en vida...
 
Por ese motivo, Anubis es el encargado, en la Otra Vida, de colocar el corazón del difunto (el símbolo de lo que sintió) sobre una balanza (la balanza doble de Maat, la Diosa de la Justicia), y contrapesarla con la pluma de la Verdad, para ver si aprendió la lección que le tocaba...
 
Como en tantas otras culturas, el dominio de Anubis se extiende hacia el Oeste, hacia donde el sol se pone...