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jueves, 25 de abril de 2013

La oración de la paz

Pues sí: hoy hay eclipse, y bastante tensionado por unas configuraciones astrales la mar de interesantes... Las reglas del SEO y del SEM me indican que probablemente debería escribir sobre él para incrementar la popularidad de este sitio, para conseguir un porrón de "me gusta" y para que la difusión de mis páginas alcazara cotas elevadas, aprovechando la coyuntura...

Pues no :-)

Yo no era capaz de comprender el concepto budista de la compasión, aquél al cual otorgan los budistas tanta importancia y tanto significado...

Me figuraba que era algo así como asumir los dolores ajenos, hacer algo por los otros, o donar alimentos, medicinas, ropa.., algo, a los más necesitados.

... Pero estaba sumamente equivocada...

En la mente de un budista, el amor y la compasión son dos conceptos que no están diferenciados, como ocurre por estos lares.

Compasión y amor es lo mismo, efectivamente: consiste en mirar sin juzgar, poniéndonos en el lugar del otro, intentando sentirnos como se siente él o ella. Esto puede ampliarse y aplicarse a la totalidad de los seres pensantes y sintientes del Universo.

Mirar, tratar a lo externo con compasión y con amor, es tratarte a ti mismo de igual forma. Cuando amas y sientes a los demás de forma compasiva, estás amándote y siendo compasivo contigo mismo. No hay ninguna diferencia real entre arriba y abajo, dentro y fuera.

La compasión sirve para tratar de remover los obstáculos hacia la felicidad y la plenitud en ti mismo/a y en los demás. Y el amor lo es todo: es la fuerza que gobierna todo el Universo.

Todo ser vivo merece este entendimiento y reconocimiento, esta honra del estado emocional, mental, físico, espiritual del otro... Todo ser vivo merece esta solidaridad por nuestra parte. Da igual que sea negro o blanco, que sea piadoso o, al revés, un miserable.

... Que sea incluso un asesino...

Kuan Yin, la Diosa que Oye el Llanto del Mundo, y sobre la que ya he hablado repetidas veces en este blog, es la deidad arquetípica que encarna la Compasión en su grado superlativo, y es la misma de la foto que ilustra esta entrada de hoy. Para los budistas, la compasión es la cualidad más superlativa en una mente iluminada. Y una mente iluminada está por encima del espacio, y también del tiempo.

La compasión es el florecimiento supremo del amor. Es el amor maduro, el real. Sucede cuando no tienes deseos, cuando no esperas que tal o cual persona se comporte o haga de acuerdo a tus expectativas. Ocurre cuando te ENTREGAS completamente, sin reservas, al Todo, a una Sabiduría mucho mayor que tú.

"Ocurrió una vez que uno de los discípulos de Buda, un seglar -aunque era muy devoto de Gautama Buda- dijo: «Yo practicaré la compasión, Maestro, pero solamente con una excepción. Voy a dar mi felicidad, mi meditación y todos mis tesoros internos a todo el mundo, excepto a mi vecino, porque es un hombre realmente perverso».

Los vecinos son siempre los enemigos. Gautama Buda le dijo: «Entonces olvídate del mundo y dáselo a tu vecino nada más».

El hombre no entendía nada: «¿Qué estás diciendo?».
Buda respondió: «Solamente si eres capaz de dárselo a tu vecino, serás libre de esta actitud antagonista hacia el ser humano».

La compasión dignifica, honra, acepta, incluye a todo el mundo. No pide que seamos perfectos, ni que seamos buenos. No pide más que seamos tal y como somos, y que como tal, aceptemos también, tal y como es, a tu vecino, a tu amante, a tu hermano, a tus padres, a tus amigos, a tu esposo, a tus hijos... En el ámbito de la compasión todos, absolutamente todos, somos dignificados, independientemente de lo que hayamos hecho antes. Nadie es un caso perdido, todo el mundo es digno de alcanzar el perdón, la iluminación y la vida.

Así que sin más preámbulos, desde este espacio y por y para vosotros, y por y para mi, expreso esta oración como el deseo más poderoso de mi alma:

"Madre Kuan Yin,
Señora de la Paz,
Invoco tu corazón de loto:
Dame la Compasión y el Perdón en esta hora...
Redime mis faltas,
Suaviza mi sendero
Y envía a tus Ángeles de puro Amor 
Para que no sienta que me cubre la tristeza y el desaliento.

Transforma ahora toda sombra en Luz
Y dame el perfume de Tu esencia
Para purificar mi corazón redimido
Ya en la radiación de tu amor.
¡Yo Soy la Compasión infinita
De tu propio corazón!"


2 comentarios:

Luz dijo...

Hola Andrómeda!

Me gustó mucho lo que dices de la compasión, tenía una idea vaga de lo que es, pero ahora ya me ha quedado más claro.
La oración me parece muy hermosa y la imprimí junto con la imagen que pusiste e hice una estampita como las de los santos y la voy a guardar en mi cartera junto a toda la corte celestial que cargo comigo jajajaja

Gracias por todo!

Luz

fatima martin alonso dijo...

Me alegro mucho q te gustara, wapa... Es una preciosidad, me encantó y lo tenía q transmitir :-)

Besotes!!