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viernes, 14 de septiembre de 2012

La luz al final del túnel





















Cada vez que me meto en un túnel de resonancia magnética tengo una experiencia extrasensorial curiosa... Supongo que es porque el maldito cacharro se parece a un cajón de la morgue, definitivamente, y cuando llegas a estar encajonado en un sitio del que no puedes salir durante media hora, oyendo ruidos raros y fuertes (que al final ya no sabes si provienen de ti o del aparato), y con la nariz a dos palmos de una especie de pared, tomas conciencia de forma muy clara de la precariedad de la existencia humana, y te sumerges en una especie de catarsis rara, relacionada con el estado entre vidas en mi caso. Hombre: sé que estoy muy, pero que muy entrenada para hacer este tipo de cosas y adoptar con suma facilidad estados alterados de conciencia, pero aún así, y a pesar de que lo sé, no deja nunca de sorprenderme las cosas con las que me encuentro cuando me meten en el tubo-chisme de la resonancia XDXDXD

Hoy me escuchaba a mi misma roncar un poco en el cacharro en cuestión, mientras esos sonidos extraños, acompasados a veces y otras absolutamente desconcertantes, me transportaban a un estado de trance muy agradable (aunque por todas las señas que estoy dando se pudiera pensar que nada más alejado de lo agradable en esta tesitura). En ocasiones, los sonidos del chisme se convierten en voces que me susurran cosas muy interesantes, por cierto. A menudo veo a determinadas personas (unas las reconozco, a otras no), que para variar, me suelen ilustrar sobre ciertos sucesos del presente y futuro más inmediato.

Se ve que hoy debía estar sugestionada por el lugar donde me encontraba, porque les pregunté varias veces si se vislumbraba ya la luz al final del túnel (sí, sí, como cuenta la gente que ha tenido experiencias cercanas a la muerte clínica)... Pero no me refería a eso, sino a la situación actual que estamos viviendo, como sociedad, como grupo humano en general. Sobre todo porque veo que el asunto empeora a marchas agigantadas, y me alucina la demencia que se va imponiendo alrededor en muchos sentidos.

Sería muy largo y complicado plasmar en la humilde entrada de este blog todo lo que es necesario decir, pero voy a tratar de ser breve: en realidad no existe ningún túnel, no hay ninguna luz, ni hay crisis, ni problema alguno. ¡No lo ha habido jamás, sino en nuestras mentes y nuestros corazones! Todo lo que creemos, lo creamos, y de esto no hay duda ninguna. Afirmo con rotundidad que los medios de comunicación y las más altas instancias pueden decir misa, si quieren, pero que no tienen el poder para ejercer control sobre nuestras vidas, ni absolutamente sobre ninguna otra manifestación de la Vida sobre este planeta. Puede parecer lo que parezca, pero la realidad es que se trata simplemente de UNA TOMA DE CONCIENCIA a escala masiva.

Me he quedado un poco fría dentro del aparato de la resonancia magnética.., como fríos han estado durante mucho, mucho tiempo, nuestras almas y nuestros corazones, adormecidos por una especie de inercia autoimpuesta (ya está bien de echar la culpa a los políticos, a los banqueros o al Papa). La verdad (reconozcámoslo) es que estábamos muy, muy cómodos con el punto de bienestar en el cual nos encontrábamos, y que como no queríamos sacar la cabeza, no veíamos tres en un burro. Para resumir: cuando estábamos en un túnel era antes, no ahora.

No ahora, porque de repente nos hemos "caído del guindo", al parecer... Hoy leía en el periódico 20 Minutos de Madrid a una persona que, en una de las Cartas al Director, expresaba que ya teníamos que estar haciéndonos a la idea, porque se acabó lo que se daba: que ahora éramos más pobres que antes, y que esos tiempos nunca iban a volver.

No estoy de acuerdo con algo: antes no éramos ricos, y ahora tampoco somos pobres. La pobreza y la riqueza estamos acostumbrados a valorarla en función de comparaciones imperfectas que hacemos con otras personas; sin embargo, eso es una falacia, una ilusión, una falsedad. Es cierto que los tiempos pasados no volverán (¿cuándo el pasado ha regresado alguna vez?).., pero completamente inexacto que eso implique que ahora seamos más pobres que antes.

... Mal le va a ir a una sociedad, a un colectivo que piensa que la dualidad ricos-pobres realmente tiene vigencia... Es el ser humano el que establece reglas injustas sobre la Tierra entera, la población de la misma y su propia persona, fijando diferenciaciones que en realidad no son más que autoconvencimientos, y que no corresponden a ninguna verdad objetiva, divina ni inmutable. Mientras sigamos creyendo que necesitamos mucho, mucho dinero para ser mejores, más felices, más sanos, o para sentirnos más realizados, nos tendrán pillados por "salva sea la parte". No debe ser el dinero el que gobierne nuestro destino: es, simplemente, un sistema más de intercambio, cada vez más imperfecto e injusto, a lo que parece. ¡Pero no es el único sistema!

Espero que, finalmente, mis ensoñaciones en el aparato de la resonancia magnética den su fruto y que, efectivamente, el ser humano consiga (mejor más pronto que tarde) encontrar la luz.., esa luz que se vislumbra, brillante y paciente, al otro lado del túnel. ¡Esforcémos para salir todos, y que no quede ni uno solo al otro lado!

¡Besotes! ¡Buen fin de semana para todos/as vosotros/as! ;-)

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