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miércoles, 9 de mayo de 2012

El Arcano del Juicio: despertando el alma a golpe de corneta

Ayer tuve un sueño raro, muy raro... Soñé con dos profesores míos que, aunque trabajan muy cerca de mi casa (casi en la puerta de al lado), dado mi delicado estado de salud actual no puedo asistir a sus clases. Una es mi profesora de yoga kundalini, y el otro, mi profesor de aikido.

En mi sueño, los dos me insistían, sonriendo, sobre la importancia del poder vital que reside en ese lugar que hay dos dedos por debajo del ombligo, y que los japoneses llaman "hara"... Yo me acuerdo que me encogía de hombros en pleno sueño, porque a mi me han operado y precisamente, lo que me han abierto es un tajo de unos 20 cms en esa parte... Luego, recuerdo que aparecía en el sueño, como levitando por encima de nuestras cabezas, un individuo similar al de la foto que ilustra la entrada de hoy, tocando como una trompeta desde el cielo. "El día del Juicio ha llegado", comentaba Rocío, mi profesora de yoga, toda sonriente y tranquila. Y es que talmente era como el arcano número 20 del Tarot, "El Juicio", del que ahora mismo voy a hablar un poco.

Parece ser que, entre los de mi estirpe, hay alguna larga y extraña tradición relacionada con sacarse las tripas de algún modo, a cuál más desagradable, o colgarse de vigas o de árboles, o bien cortarse el cuello... No sé: supongo que tendremos algún tipo de mala relación entre el segundo y el quinto chakra, o simplemente estamos idiotas perdidos. La verdad es que aún no consigo vislumbrar del todo la relación entre el arcano número 20 y las heridas (o no heridas) a nivel del hara, que parecían insinuarse en mi sueño (al margen del tamaño, por supuesto). El Juicio es una carta que nunca me ha gustado demasiado: no sé, debe ser porque eso de juzgar me ha dado siempre algo de miedito. Eso de esperar un veredicto, como que me asusta. Y a mi en los últimos tiempos me están rondando demasiadas cosas como para no sentirme algo amedrentada.

"El Juicio", según los expertos en la Cábala, tiene bastante relación con la Luna, más de la que podríamos suponer a simple vista... Eso ya, por si acaso, me hace ponerme en guardia (estoy comiendo pistachos mientras escribo, que dicen los médicos que son muy reconstituyentes, y de milagro no me he sacado el ojo izquierdo, que corresponde a la Luna, con una cáscara que ha salido disparada al partirla). Así que mal rollo: Luna + sentencia judicial, me están empezando a temblar ya las piernas. De muchos es bien sabido que mi relación con esa luminaria no es todo lo sana que debería ser, pero en fin...

"El Juicio" en principio, como arcano, simboliza el gran misterio de la vida y la muerte... Se trata de la muerte y resurrección que se ha narrado, mediante diversos mitos, en casi todas las culturas humanas a través de los tiempos. Significa que vamos a ser juzgados por nuestras obras, y que recibiremos el premio o castigo que nosotros mismos nos hayamos ganado, nos guste o no.

El otro día, en el foro de astrología, estaban hablando un poco sobre el tema de la reencarnación, y detecté de nuevo a los racionalistas... No tengo nada en contra de la razón (ójala yo tuviera un poco más de razón de vez en cuando, que me viene bien para equilibrar mi impulsividad natural); pero cuando la razón representa una excusa para zafarse, o es utilizada como un escudo contra el miedo propio, a mis ojos pierde toda su validez. Y sí, lo sé: sé que estas cosas de las teóricas vidas pasadas son difíciles (que no imposibles) de demostrar. Sé que cada cuál tiene su propia vivencia del asunto de la reencarnación, si es que la tiene. Sé que no se puede forzar a la gente a bucear en su inconsciente y enfrentarse a lo que supuestamente puede "haber sido" o "haber hecho". ¡Todo eso ya lo sé desde hace tiempo, y lo tengo bien, pero que muy bien asumido! Pero ahora hay una cosa nueva que sé, a raíz de mis últimas experiencias: los asuntos kármicos pueden matar. Según mi criterio, así de contundente lo afirmo: "PUEDEN MATAR". ¡No sé cómo no me había dado cuenta, no sé cómo no tenía conciencia de este particular hace ya rato, y eso que ha estado todo el tiempo delante de mis propias narices! Quizá personas menos instruidas en el tema tengan más capacidad que yo para ver el peligro, puesto que les da miedo todo el tema de las regresiones y ni quieren acercarse a ellas (cosa que jamás me ha ocurrido a mi).

Para el que no tenga ni repajolera idea de qué es lo que estoy algo más que insinuando, le recomiendo que se vea con atención, de pé a pá, el "Drácula" de Bram Stocker.., y que esté atento a lo que le ocurre al personaje de Mina. Juro por lo que me es más sagrado en este mundo, por mi honor y por toda la buena fe que intento desplegar cada día que me levanto por la mañana, que he visto y he vivido cosas muy, muy similares en mi experiencia con el tema de las regresiones y de la reencarnación (no, no me las he tenido que ver con vampiros; al menos, no con los de ésa clase). Así que sé muy bien lo que me digo, y no quito ni pongo una coma: los asuntos kármicos, sean ustedes conscientes, pueden matar. ¡No estamos hablando de tonterías ni de juegos de niños, ni de supuestos abstractos! Estamos hablando de cosas muy serias, de auténticas realidades, aunque algunos/as no quieran saber del karma ni a tiros, y ni hablar del tema de "pagarlo" (ellos/as sabrán por qué).

"El Juicio", como arcano, parece que precisamente hace referencia al tema de este "pago", "resarcimiento" kármico o, como los más políticamente correctos seguramente lo llamarán, de su "trascendencia". En castellano, que es mi idioma, sencillamente se trata de la ley de causa y efecto. Si yo tiro un vaso al suelo, el agua se derramará y los cristales se esparcirán por el piso. No hay más: tampoco es tan complicado ni filosófico, ¿verdad? ¿Que el bendito naipe sale al derecho en una tirada de tarot, y arropado por buenas cartas? Mejor que mejor: simbolizará, en este caso, cambios para mejorar, o que uno levantará la cabeza y la suerte se volverá a poner de nuestro lado (eso espero). También puede representar un resurgimiento espiritual, una renovación o un regreso, un cambio de la situación negativa imperante hasta el momento. Puede significar, entre otras cosas, un cambio de trabajo, de residencia, un abandono de vicios o pasiones perjudiciales, la superación de enfermedades y dolencias, un pleito que se gana, o nuevas empresas y proyectos.

Si sale inverso, la cosa puede resultar más peliaguda... En este caso, o si el arcano está acompañado de cartas negativas, puede simbolizar demoras, aplazamientos, postergamientos, tardanza en la renovación de las situaciones vitales apetecidas, falta de valores morales, enemigos o conspiradores, carencias de ayudas o auxilios exteriores, pérdida de pleitos o juicios, divorcios, peligro de robo o pérdida monetaria, y todo tipo de males, retrasos o penas que posean un profundo componente "kármico" (para los que crean en eso; para los que no, que le echen la culpa al vecino, a los políticos, al prójimo, o a su mala suerte).

Sea cual sea las circustancias de la persona que consulta el tarot, sea cual sea el significado último de mi extraño sueño relacionado con el arcano del Juicio y el punto hara, lo que está claro es que esta carta tiene un gran paralelismo con otro de los arcanos del tarot, en este caso el número 8, "La Justicia". Para mi, "El Juicio" es como un gran proceso de recapitulación que en ocasiones tiene lugar en algunos momentos de nuestra existencia. Es cuando ahí, en ese subconsciente nuestro tan denostado, tan temido y tan abandonado, se recogen y analizan una serie de experiencias vitales (de ésta o de otras vidas), para llegar a alcanzar una conclusión final, que al aflorar a nuestra consciencia, nos abre a una nueva visión de las cosas. Es como lo que me ha pasado a mi, al darme cuenta de que los asuntos kármicos no resueltos pueden matar.., y yo no quiero morir tan joven. De pronto, tras años de andar incierta por la vida, tras milenios de dudas y vacilaciones, tengo claro ya cuál es mi verdadero camino, y éste, desde luego, no pasa por ningún género de esclavitud, ni muchísimo menos por la muerte (de momento.., que sigo siendo mortal, como todos, pero creo que aún no me toca :-).

"El Juicio", este arcano tan misterioso, nos abre definitivamente al despertar de la conciencia... El arcano número 13 del tarot, "La Muerte", simbolizaría todo lo que hay que dejar atrás, nos cueste o no, para lograrlo. Por el contrario, "El Juicio" representa todo aquello que, más bien, se presenta en el horizonte del futuro: lo que espera al iniciado en su nueva existencia.

¡Besotes!

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