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viernes, 14 de mayo de 2010

El Mantra de la Compasión

"Si conozco mi camino, te encontraré. Si sabes adónde vas, me encontrarás. Si no forzamos nuestro destino, nos acompañaremos"

Frase de Nieves Duaso Canales en Facebook.
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Ayer estuve con unos amigos asistiendo al concierto-exhibición de los monjes tibetanos del monasterio de GASHAR SONGCHU KHANGTSEN en Madrid. Los lamas ya están a punto de finalizar su Gira para la Paz Interior por España. Bueno: no os puedo poner fotos, porque no tengo ahora mismo el "pincho" para extraer las que hice con el teléfono, así que esperaré que Yoli me pase alguna (es una fotógrafa cojonuda, por cierto ;-) para ilustrar otras cuantas cositas que quiero explicar.

Al final les compré (siempre les compro algo) un pequeño anillo de latón, que lleva inscrito el Mantra de la Compasión (el conocido "Om Mani Padme Hum"). Para todos aquellos a los que les interese, "Om" es la esencia de la Forma de la Iluminación; "Mani Padme" representa el Habla de la Iluminación, y "Hum", la Mente de la Iluminación. El cuerpo, el habla y la mente de todos los Budas y Bodhisatvas son inherentes al sonido de este mantram, que purifica los oscurecimientos de cuerpo, habla y mente, y que lleva a todos los seres al estado de realización.

Le pregunté esta mañana a Ángel, otro amigo que profesa la fe budista, por qué el Mantra de la Compasión no hace referencia al corazón humano. Él me respondió "porque el corazón no necesita ser purificado, dado que nunca miente. Es el cuerpo, el habla y la mente los que mal dirigen los pasos del hombre. Pero nunca el corazón".

"Om Mani Padme Hum", por cierto, significa "La Joya del Loto que reside en el interior". "Om", así, simboliza también el último estado del Despertar; "Mani", "la Joya", simboliza la Sabiduría omniescente, y es el principio masculino; "Padme" es el Amor y la Compasión Universal, enlazado al principio femenino; y por último "Hum" simboliza el potencial del despertar en cada uno, es decir, la naturaleza de Buda que reside en uno mismo.

Me estoy acordando de repente de Padme Amidala, la de la Guerra de las Galaxias. Por qué será... Supongo que por lo que me dijo el padre Lucas hace como unos cinco años (un misionero comboniano medio friki de la ciencia-ficción que conocí visitando el Museo de África, en Madrid): "Hija: ésa es una historia bien triste. Es la historia de una mujer que perdió la vida por exceso de amor, y de un hombre que perdió el amor por exceso de orgullo". Unos cracks de la filosofía, estos combonianos madrileños... Ni Sócrates, vaya.

Según los tibetanos, por la recitación de este mantram se eliminan todas las formas de sufrimiento, y la mente se pacifica. Estas sílabas, afirman, permiten transmutar las seis tendencias negativas (orgullo, celos, apego, ignorancia, codicia e ira) en las seis virtudes que realmente deben ser: la generosidad, la paciencia, la perseverancia, la concentración, la conducta ética y el entusiasmo, respectivamente.

El Mantra de la Compasión es el de Avalokiteshvara (en sánscrito अवलोकितेश्वर), el Buda más importante en el Tíbet, y una deidad kármica para ellos... Ya hablaré de él en otra ocasión, puesto que se asocia a la diosa china Kuan Yin (de la que sí he hablado), y más cercanamente para mí, a Kannon, en Japón. En determinadas circustancias, los tibetanos añaden al mantram de la Compasión la sílaba raíz Hrih, que pertenece al citado bodhisatva, y que es la esencia de la compasión de todos los Budas. Hrih ctúa a la manera de un catalizador que activa la compasión de los Budas para transformar nuestras emociones negativas en su naturaleza de sabiduría.

No sé qué tiene esta gente, los lamas tibetanos, de veras... No me cansaré nunca de repetirlo. Ellos van tan tranquilos por ahí, sin meter mucho ruido. Se sientan en cualquier sitio; si tienen que toser, tosen; si tienen que escupir, escupen. Aunque sea al suelo XDDDD... Sonríen casi continuamente, y cuando saludan, agachan tímidamente la cabeza. Pero hay algo en ellos que no es normal; o más bien, que no es habitual. Desprenden alguna cosa que te hace cambiar de onda sólamente por el mero hecho de estar en su presencia. Tampoco hace falta ponerse en plan trascendental: simplemente, su cercanía te "eleva": y no es en coña, que lo digo totalmente en serio.

Luego se le ocurren a una pensamientos "iluminados" por las mañanas, como si le susurraran los ángeles palabras al oído... Se le ocurre a una que jamás estará ya sola; que todo ese rollo de la separación y del sufrimiento no es más que una ilusión. Y una se da cuenta de que es verdad. Ayer, Yoli y César me dijeron algo muy importante: también debían de haber sido "inspirados" por el concierto de los cuencos. Me dijeron que si no creía que ya estaba bien de tanto sufrimiento. Que si no me daba cuenta de que no sólo se aprende a través del dolor. Y que si no se me había ocurrido, aunque sólo fuera por un instante, la posibilidad de cambiar el patrón de mi vida.

Y yo les escuché. Y yo les creí :-)

¡Buen fin de semana, amigos, amigas!

4 comentarios:

Luz dijo...

Me ha encantado tu publicación de hoy, cada párrafo que iba leyendo me llegaba muy personalmente.
El camino del crecimiento espiritual es largo, muy largo y me llama la atención lo que te dijeron Yoli y César:"...Me dijeron que si no creía que ya estaba bien de tanto sufrimiento. Que si no me daba cuenta de que no sólo se aprende a través del dolor. Y que si no se me había ocurrido, aunque sólo fuera por un instante, la posibilidad de cambiar el patrón de mi vida."
Tengo la extraña fijación mental de pensar que solo a través del sufrimiento realmente se progresa (bendita educación judeo-cristiana la que me cargo) además de que mi carta astral también me inclina a pensar de esa manera, y curiosamente (lo que es la vida!) alguna vez una persona de la que reniego y no aguanto ni escuchar su nombre me dijo que no solo a través del dolor podiamos crecer, también a través de los buenos momentos... no cabe duda que tengo mucho que aprender y mucho camino que recorrer, mucho que perdonar y perdonarme.
¡Gracias Andrómeda y buen fin de semana para ti también!

Anónimo dijo...

En este texto ahí cosas muy magicas…
Para guardar en este nuestro corazon.
Seran los cuencos sera que vamos creciendo sera lo que sea…..
Pero es.

besitus

Anónimo dijo...

Vas a hacer un retiro, seguro que si, eso es especial , escoge el momento, la verdad es que si hay conexión,

Ieiazl

Anónimo dijo...

Aplaudo a las personas abiertas, humildes y que valoran tanto los detalles como tú.

azuldelmar