Coaching transpersonal


Cursos de reiki, registros akáshicos, tarot y astrología kármica.

Cartas astrales, lecturas de tarot, lecturas de Registros Akáshicos, regresiones, maestra terapeuta reiki.


shandromeda@yahoo.es
Twitter: @Shandromeda27
Facebook: www.facebook.com/luzdeandromeda72

viernes, 24 de abril de 2009

Saga de Astrea 24- fanfic Caballeros del Zodíaco

"La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos"

Lao-Tsé.
----------------------
“Yo ya no soy yo, ni mi cuerpo es ya mi cuerpo... No soy más un maestro, ni el preferido, el más cercano a Dios. Los contornos se disuelven por la virtud de esta lluvia de estrellas, en medio de la cual cabalga mi alma… De todo el brillo dorado, sólo una luz, intensa, ante mis ojos cerrados, permanece. Radiante, como el Sol que nos da la vida. No estoy en el arriba, no estoy en el abajo, pero estoy. O estoy en ambos lugares a la vez. Como es arriba, es abajo. Yo soy el que soy. Y así he sido siempre, a través de los eones: imperecedero.

Creo mi propia ilusión: retorno a mi jardín bienamado, en la India. La fuente de mi solaz, el sitio de mi recreo. Mi lugar, habitado por bandadas de pavos reales. Ahora me siento frente al estanque de los lotos de corazón rosado. Quietud, silencio. La perfección, el remanso de la eterna sabiduría que anhela día tras día mi corazón. Esta paz.., la conciencia que mi espíritu reclama para sí. Me llaman Shaka, la encarnación para este tiempo y para este lugar de la esencia de Virgo. Estoy iluminado, he sido tocado por la mano de Dios.

Usualmente, permanezco en mi quietud, con los ojos cerrados, casi alimentándome de mi propio resplandor. No me muevo más que cuando es estrictamente necesario. La soledad no me atormenta, puesto que abarco todo el universo con mi conciencia. Rara vez dudo. Soy un enemigo mortal, porque mis convicciones, enérgicas, inflexibles, disponen murallas de afiladas esquirlas a mi alrededor. Me llaman Shaka deVirgo. El señor de los pavos reales. El Caballero más cercano a Buda.

El deber, el servicio, es mi mandato. De un automatismo preciso, como el mecanismo de un reloj suizo. Hago lo que debo, siempre hago lo que debo. Estoy seguro de ello. Mi alma se conmueve habitualmente, pero no puedo permitirme el lujo de dudar. Porque tengo que cumplir mi misión, y no debo cambiar el patrón de mi existencia. No comprendo, y siento desagrado, por la pasión. La considero propia de espíritus inferiores. No permito que nadie vea mis dolores, y ahogo en su nacimiento toda pasión, todo deseo. Puesto que el deseo es el origen del daño. Puesto que la pasión es el germen del sufrimiento.

Yo soy Shaka, y mi destino es representar el digno papel de guardián de la constelación de Virgo. Sentado en mi trono interior, visualizando la luz de mi propia eternidad, espero a que la guerra llegue hasta mí: yo sabré responder a esa guerra con las armas inmortales de mi estirpe divina. Porque pocos comprenden la silenciosa, certera, limpia, perfecta y pura cólera de Virgo. Y cuando la comprenden, ya es demasiado tarde.

… Tocados por la cólera de un dios…

Om Amogha Vairocana Mahamudra Ma I Padma Jvala Pravarttaya Hum”.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

Si alguna vez he amado a mis discípulos, he tenido que arrancar ese sentimiento de mi alma sin vacilación alguna. Sería imposible para mí enseñarles nada, embargado subjetivamente por un intenso amor hacia ellos. Hubiera disminuido la intensidad de mis golpes en el entrenamiento; hubiera sido demasiado magnánimo con sus errores; hubiera hecho que ellos, y yo, perdiéramos definitivamente el tiempo.

Pero ella… Ella no es, nunca ha sido para mí, como Agora, ni como Shiva…

Alba lleva una estrella en su interior: la luz de la compasión. La terrible y amenazadora luz de su compasión pura, que enarbola como una espada desnuda. Y una vez tuve que ayunar, que meditar, que orar durante meses enteros. Porque me descubrí a mi mismo sintiendo.., ¡envidia! Ella lleva en sí, prendida de su misma esencia, aquello que yo creía que poseía, pero que he descubierto que siempre he anhelado: el don de la compasión. Y porta esa carga sin esfuerzo, sin darle importancia, ¡sin tan siquiera haber trabajado duro para conseguirla!

Y quizá por eso permití que ella cayera en la desesperación. Aún dudo sobre mis propias intenciones, y desde entonces, una sombra terrible oscurece la fuente de mi poder, resquebraja los pilares de mi templo, abre llagas en mi conciencia perfecta. ¿Actué definitivamente en defensa de la justicia? ¿O más bien, tomé partido en su contra, para ver si era capaz de mantener también esa intensa compasión, esa brillante compasión hacia los otros, sintiéndose traicionada por aquellos a quienes más amaba?

“Ah, Shaka…”- me digo a mi mismo- “No tendrás descanso, ni consuelo, hasta que averigües la respuesta a esa pregunta”.

Busco, rastreo, estoy al tanto de los acontecimientos, permanezco alerta día y noche, siempre con los ojos cerrados, sin moverme, pero en guardia... La Guerra Santa ha dado comienzo, y mis compañeros han tomado ya posiciones: están dispuestos a darlo todo. El sacrificio último, si es necesario: estoy bien preparado para ello, como siempre. Pero en ocasiones, pierdo la concentración. Y eso es peligroso: porque si cedo, si dudo, si desconfío de mi, entonces, Virgo se desmoronará, la Sexta Casa no resistirá el embate de los vientos de la guerra, y la causa de Atenea perderá su más fuerte y fiel servidor.

“Estoy dispuesto a enfrentar una vez más la muerte, el sacrificio, pero.., ¿de qué sirve el sacrificio, sin compasión? ¿De qué sirve el sacrificio donde no hay amor?”

Todos estos pensamientos son como una tortura, como un infame y repugnante gusano perforando mi mente... Mi conciencia me plantea terribles retos. Demasiadas preguntas: yo nunca ceso de hacerme preguntas. Siempre busco, rastreo, estoy al tanto de los acontecimientos, permanezco alerta día y noche… Y cuando encuentro las respuestas, todo vuelve a empezar: busco, rastreo, estoy al tanto de los acontecimientos… Así, una y otra vez. Agotadora gimnasia mental, de la que no puedo librarme. No hay descanso para mí, ni lo deseo. ¡Necesito respuestas! Siempre necesito respuestas, y no hay nadie que pueda proporcionármelas, sino yo mismo.

“Y si yo hubiera errado tal vez, movido por un sentimiento oscuro o lamentable, entonces.., ¿qué tipo de sentimiento movió a Mu, que la amaba más que a su propia vida?”

Claro que nunca comprendí a Mu.., hace años que lo intento, sin éxito. Él está siempre cinco Casas por delante de mi.., siempre lo estará.

Y sin embargo.., sin embargo.., siento que la clave puede estar ahí. Quizás sea todo muy sencillo. ¡Pero no puede ser que me equivoque! ¡Yo rara vez me equivoco!

“¿Quizá estuvimos ambos equivocados?”

Pero nosotros dos somos más sabios, más fuertes, más viejos que Alba... Ella era mi discípula... Y ahora no sabe que prácticamente naufrago, por primera vez en mi vida, en este espantoso océano de dudas. Percibo su presencia cerca del Santuario. Me conmuevo, y otra vez vacilo, y el cerco protector que tengo a toda costa que defender, oscila y se disuelve entre brumas, en cuando permito que todo esto me afecte. Porque ya no siento la compasión en ella, sino todo lo contrario: un dolor infernal, como el de una herida abierta en la base misma de sus entrañas, que late siguiendo el ritmo de los latidos de su propio corazón. Una infección mortal en su espíritu. La desgarradora pérdida de la fe.

“Shaka, pero.., ¿qué has hecho?”

¿Y si ella sí hubiera peleado y obtenido el don de su compasión duramente, a fuerza de sacrificios, a fuerza de amor, en otro tiempo, en otro lugar.., y yo, con mi dureza, con mi equivocada idea de la justicia, con mi inclemencia.., se lo hubiera extirpado a la fuerza?

No.., no puedo pensar en esas cosas: ahora no. ¡Yo no puedo haberme equivocado! Llevo toda esta existencia meditando, persiguiendo la pureza, buscando sin descanso la perfección. Simplemente, ¡no puedo haberme equivocado! No sería justo, tampoco para mí.

Pero sería terrible si ambos, si ambos.., hubiéramos actuado equivocadamente, cometiendo la más vil de las injusticias.

2 comentarios:

Corsario Sideral dijo...

Este capítulo es genial! ES GENIAL Andrómeda. Tenemos que hablar de esto eh!

Sé, lo había leído antes. Pero mija, qué bien que escribes!.

Ahhhhh...(Corsario impresionado)

Ahora me voy a comer.

Besos!

Andrómeda72 dijo...

Pues espero que hayas comido bien ;-)

Hablamos lo que tú quieras, ya me comentarás al respecto.

¡Buon apetite!