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lunes, 3 de noviembre de 2008

Saga de Astrea 6-fanficCaballeros del Zodíaco

“Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo siempre será un hermano”.
Demetrio de Falero

“Esta paz no tiene precio”, pensaba Al, con los codos apoyados en la barandilla del buque, mientras miraba absorta el horizonte turquesa, que empezaba ya a cubrirse con la dorada túnica del crepúsculo griego. No quería despertar de aquel ensueño. Pero Hyoga, a su lado, se mostraba inquieto. Aunque antes se dejaría matar que reconocerlo, por supuesto.

- Me sorprende tu apatía.

Alba, molesta, masculló una especie de gruñido ahogado, pero no quiso enfrentarse a la mirada acerada de su interlocutor.

- Es una delicia que no haya aeródromo en la isla. Prefiero mil veces viajar por mar antes que por aire.
- Búrlate de mí, si quieres… Tú y tu patética ausencia de aire…
- No es eso. Es que estoy agotada, Hyoga. ¿Nunca te cansas de combatir?

El rubio esbozó una sonrisa.

- No sería un sentimiento muy apropiado para un guerrero, ¿no crees?

Al calló de nuevo. A lo lejos, la silueta escarpada de la isla, prácticamente desprovista de vegetación, se perfilaba como un espejismo. Rumbo al Santuario. La brisa marina le arrancó un escalofrío y se enrolló el chal sobre los hombros, de tal manera que sólo las puntas tremolaban al viento, como banderas.

- Shun estaría de acuerdo conmigo.
- Shun es el primero cuando se trata de sacrificarse.
- Buffff, Hyoga… - Al caminó unos pasos por la cubierta, alejándose- No es apatía, créeme. Es pura tristeza. Simple y llanamente. El exilio me estaba sentando bien, y volver aquí es como abrir de nuevo viejas heridas.

El siberiano la miró de hito en hito.

- Ha pasado tiempo ya, Al.
- El tiempo no lo cura todo, Hyoga.

El mar de las Cícladas mostraba aún todo el esplendor de los tiempos primigenios, cuando la huella del hombre era apenas un accidente en las blancas arenas de sus playas desiertas. Al admiró el brillo esplendoroso de Venus, que se destacaba claramente a aquellas horas sobre el tapiz aterciopelado del firmamento. No, ciertamente, hay heridas profundas, que no se cierran ni con el transcurrir de los eones.

- Apuesto a que estabais hablando algo sobre mi, ¿eh?

Hyoga se volvió: toda su gravedad y su reserva desaparecieron, y su serio semblante se iluminó repentinamente, pareciendo más joven de lo que era. Pero más joven aún era el muchacho que se les aproximaba. Un halo de dulzura, de bondad, de todo lo que es aún puro y bello sobre la tierra, le rodeaba como una aureola. Un ángel de paz en un mundo en guerra. Alba se volvió también, y la tristeza se le esfumó como una niebla insignificante… Shun portaba una virtud consigo, y ésta se manifestaba en todo momento, en cualquier situación… En la más profunda oscuridad, en el más terrible de los dolores y de las desesperaciones, la constelación de Shun siempre brillaba con una fuerza y esperanza inauditas.

Tras él, otros dos jóvenes… Porque estos cuatro amigos, Shun, Hyoga, Seiya y Siryu, eran Caballeros de Bronce de la Orden de Atenea. Respectivamente, Caballeros de las constelaciones de Andrómeda, del Cisne, de Pegaso y del Dragón. Sus estrellas brillaban siempre en conjunción, de la misma manera que sus jóvenes vidas estaban ligadas entre sí, con un nudo indestructible. Al, viéndolos juntos, se sentía como en su casa. De repente, todo tenía sentido, y el temor, el dolor y el vacío tan sólo eran las sombras indefectibles que, lógicamente, debe proyectar toda luz en este universo.

- Shun, reconoce que nos has oído- Al soltó una risita.
- Por supuesto- el muchacho de los largos cabellos verdes, tan oscuros y encrespados como las algas del mar de las Cícladas, tomó la mano de Alba, afectuosamente- Habláis como cotorras, sin parar, y parecéis tan graves como cuervos.
- Hyoga es más cuervo que yo, con ese único ojo de acero que tiene y que siempre parece estar vigilando.
- Lo que me faltaba por oír- apuntó Hyoga, riendo también- Ahora soy cuervo en vez de Cisne.

Seiya, el Caballero de Pegaso, observaba y sonreía ampliamente… Tenía el corazón de un potro salvaje, la cabeza en las nubes, y un valor incuestionable en las entrañas. Siempre estaba dispuesto a caer, si era necesario, porque siempre encontraba el coraje para, de alguna forma, levantarse de nuevo. Creía honestamente en la justicia y en la verdad, y la llevaba como un estandarte al campo de batalla, sin desfallecer nunca. Se olvidaba de todo por defender su causa. Pero nunca se olvidaba de sus amigos. Era un líder nato, y los demás obedecían sus ideas y sus recomendaciones sin vacilar, porque jamás se imponía más que por su propio brillo espontáneo.

Siryu, el Caballero del Dragón, era sereno, prudente y paciente, pero capaz de los sacrificios más terribles. Era el mayor de los cuatro, probablemente el más maduro, y su corazón y su alma se encontraban en China, allá lejos, bajo el amparo de las moles místicas de los Cinco Picos y la Cascada de Rosan. Maestro en las artes marciales, la sangre del Dragón, que corría por sus venas, lo convertía en un guerrero formidable. Pero nadie en el mundo era más amable y más sensato que Siryu. Siempre alerta, obedecía ciegamente la llamada del deber, y su devoción hacia la causa de Atenea le hacía tener una especial conexión con el fogoso Seiya. La luz se había extinguido para siempre en sus hermosos ojos negros, a raíz de los últimos combates en los que había participado, pero la ceguera no le impedía combatir, porque la claridad interior que había aprendido a desarrollar alumbraba más que cualquier otra cosa.

En cuanto a Hyoga, o Cisne, había perdido su alma hacía tiempo, en las heladas tierras siberianas, y como todavía reposaba allí, parecía él mismo hecho de hielo y de escarcha, bello y a la vez frío, e increíblemente reservado… Pero esto sólo era una apariencia, ya que Hyoga sentía su pertenencia a esta especie de hermandad, que le había dado razón a su vida, con una pasión que jamás demostraba. Nacido para defender el altruismo, humanitario y leal, parecía tímido, pero era recio como un iceberg. Independiente, gustaba sobremanera de la soledad. Extremadamente tolerante, admiraba sin reservas a Shun, y quería a Al porque era el único capaz de entender sus excentricidades y de encontrarles algún sentido. Hyoga también había pagado caro su valor en el combate, y estaba tuerto, como aquel dios del norte, el poderoso Odín, lleno de sabiduría y sensibilidad.

Éstos eran los cuatro Caballeros de Bronce que acompañaban por mar a Alba hacia el Santurio, en una remota e innombrada isla del mar de las Cícladas griegas… Ella, ahora, no pertenecía a la hermandad. Había sido excluida. Pero la gravedad de las circunstancias y la necesidad habían anulado, en cierta medida, la irrevocabilidad de su condena.

- Apenas queda media hora para llegar- comentó Seiya, con una sonrisa radiante- Me alegrará mucho ver algunas caras conocidas.
- Si las circunstancias fueran otras, estaría de acuerdo contigo- apuntó Siryu, el hombre que vivía en permanente oscuridad- Pero me temo que aún no sabemos bien a qué nos enfrentamos.

El rubio Hyoga miró a hurtadillas, con su único ojo, a Alba, pero ella se había convertido, casi como él, en una estatua de hielo. La muchacha observaba fijamente la silueta al contraluz del Santuario, ya muy cercano, mientras el sol, rojo como una víscera sangrienta, se ponía lentamente. Hyoga deseó en ese momento tener tan sólo un poco del calor y de la fe del Caballero de Andrómeda, Shun, el cual, gentil como una doncella y sencillo como un gorrión, no se apartaba de Al, y la rodeaba con un brazo, como queriendo contagiarle toda la fe inquebrantable que iluminaba su espíritu.

14 comentarios:

Mhyst dijo...

Uno tuerto y otro ciego? ¿Cuando ha pasado eso? Shiryu perdió la vista en su encuentro con Argol, pero la recuperó durante las batallas del santuario, después de su lucha contra el caballero de cancer. ¿La volvió a perder? Madre mía que despistao estoy. Desde luego, me faltan odas por ver.

!Estamos apañaos¡

Y Alba, ¿es un personaje que tú has creado? ¿O es alguien de la serie?

Bueno, tengo ganas de que lleguen al santuario y empiece la acción, pero tú no tengas prisa, sigue desarrollandonos el tema.

Besitos

Corsario Sideral dijo...

Hola wapa!

Sí, tengo que decir que esta es una de las entregas que más me ha gustado. Por qué?. Porque describes de manera significativa y profunda a cada santo de bronce. Profundizando sobre los aqrquetipos que nosotros hemos podido asimilar.

Y es así que te haz mandado con una descripción fascinante y llenando de matices a personajes tan cerrados y toscos como el caballito alado. O como la de Hioga y el significado que tiene su caracter como acuariano. O como la de Shiryu, aunque no sé...; cómo se le puede ocurrir a Kurumada que la lagartija pueda ser Libra???. Por Diossss...; Si este buen hombre tiene a Tauro y a Virgo como signos referenciales(eso creo yo XDD).

Y lo de Shun, pues sí..., bonita la descripción eh!.

Pues nada cariño, lo dicho. Escribes exelente y este es uno de mis capítulos favoritos a pesar que no haya demasiada acción.

Y me gusta esa amistad entre Alba Y Hioga. Y es que el lemuriano será celoso???? XDDDD

Corsario Sideral dijo...

Aquí de nuevo yo, para decir algo en favor del Seiya (sí, aunque no te lo creas).

En realidad, no es culpa de este personaje que se muestre así, tan aburrido y monótono. Porque tú sabes que en muchas series ponjas el protagonista suele tener esas características, incluso hay personajes de otros mangas/animés mucho más "bestias" como Yusuke Urameshi de Yu-Yu Hakusho.

Pero, en qué "falla" Seiya como personaje para mí?. Básicamente en que Kurumada no desenvuelve a sus personajes en lo cotidiano de la vida diaria, lo cual si fuera así el personaje obviamente sacaría más matices para desenvolverse en el día a día. Como sí sucede con Urameshi y su serie que ya mencioné. Incluso un personaje como Gokú de Dragon Ball resulta más cercano y carismático justamente por ello.

Y es lo que falla clamorosamente Kurumada, además que tuvo para mal llevar a la serie a sucesos demasiado repetitivos. Como con Seiya. Siempre pasa lo mismo, nunca vemos que haya sido derrotado. Esto si hubiera sido así podría resultar bastante interesante puesto que podría resurgir de sus errores, pararse nuevamente y mucho más fuerte, con la sabiduría que le otorga haber tenido esas derrotas; porque de esas pérdidas es que uno verdaderamente aprende y se hace más fuerte. Si hasta Urameshi o Gokú han perdido para volverse mucho más fuertes, por qué eso no pasa con Seiya?.

Además, siempre pero siempre las batallas son exactamente iguales, nunca se dan sorpresas que alucinen al espectador/lector. Ya sabemos lo que hará Shun, ya se sabe que Shiryu para derrotar a un enemigo botará litros de sangre y se despojará de su armadura para ser más fuerte (¿?) y que todos se monten en tremendas batallas para dejar solito a Seiya con los enemigos "debilitados". O incluso, que Athena siempre caiga en las trampas de sus enemigos y no sea hasta el final cuando sus santos están apaleados que apele a su condición de verdadera diosa.

Kurumada lamentablemente, no sabe montar historias interesantes. Y sí, estuvo iluminado cuando creó este manga al emparejar las mitologías y recrear al zodíaco en representantes humanizados; aunque desconociera el valor real de los arquetipos zodiacales (como sí lo desarrolla algo mejor Shiori Teshirogui en el manga de la anterior guerra santa contra Hades).

Seiya, años antes era un personaje con el cual alucinaba e idolatraba,porque ahora sé que hay atributos de este tipo de personaje con lo que me siento muy cercano. Pero uno va creciendo, conociendo la totalidad de la obra de Kurumada y es por eso que ahora me resulta bastante desepcionante.

Pero aún así, por todo lo que me hizo vivir de muy chico, es de los animés más cercanos a mi corazón. El odio/amor que le tengo a esta historia siempre irán de la mano XD.

Por eso que lo tuyo me encanta Andrómeda, hasta logras darle ese toque cotidiano que se ve aquí entre las relaciones de los personajes, como se desenvuelven en el día a día y sobretodo los conflictos internos que tienen cada uno. Aplausos por eso!.

Sí, ya terminé (por ahora).

Andrómeda72 dijo...

Mhyst, Mhyst, Mhyst.., ¡hombre! Jajaja...

¡Pero relájate! Fan-Fic: Fanatic Fiction. O sea, que me invento y varío lo que me viene en gana. Aunque reconozco que, lo de uno tuerto, y el otro ciego, jajaja, ¡tiene su gracia! XDDD

Buena memoria y precisa la tuya. Buen apunte, y veo que no dejas pasar una de largo. Muy de Libra, desde luego ;-) Me resulta familiar esa atención por el detalle. Sin duda debe ser mi ASC en Libra, jajaja.

De todas formas, sí que la volvió a perder: en la Saga de Hades está ciego. Es un follón el Kurumada éste, no creas.

A Alba me la he inventado yo, yes, darling.., y sí: reconozco que este capítulo tiene poca acción. ¡Lo reconozco!

Pero tú tranquilo, que ya subirá la intensidad. Incluso la sexual. Ahora que lo pienso, ¿se podrá publicar esto del todo, aquí? ¿No me censurarán? Uy.., ¡qué duda existencial se me acaba de crear ahora mismo!

Besos!

Andrómeda72 dijo...

¡Vaya! Aquí llegó mi querido Corsario. Tú, tú.., ese ASC.., ¡qué paciencia tienes, hijo mío! ¡Pero qué paciencia! Por eso te gusta este capítulo. No te importa recrearte sin fin en lo que te gusta, ¿eh? El don de Tauro, al fin y al cabo ;-)

Ah.., ¿Shiryu también tiene de Virgo? Uy.., recuerdo lo de Tauro, pero de Virgo no recuerdo, senpai, que habláramos sobre eso. Y en cuanto al Kuru.., pues porque asocia a Libra con la Justicia, y por eso creo que forja libriano a este personaje.

Uhh.., el lemuriano celoso es.., pero no se le nota mucho. O nada en absoluto, más bien, eso sólo es para observadores avezados del tipo Virgo, o Géminis si acaso. Hay que sacudirle duro para que se suelte, al lemuriano, sí. Así que mejor que no se suelte, eso creo. ¡Dejémosle tranquilo con su paz! XDDD

Al fin y al cabo, ¡si sólo es una amistad! ¿Qué va, a encerrarla bajo siete cerrojos?

AISSSSS!!

Andrómeda72 dijo...

Uy, séeee: tú, ¿hablando bien de Seiya? Por Dios, y sí que has ido integrando cosas, mi armaaaa!

Joé: te has quedado solo, ¿eh? ¡Menuda exposición! Jajaja.., pero tienes razón. Suscribo, más o menos, todo lo que dices.

El Kuru es un poco simple. Yo estoy dotada de profundidad. Así que a ver si cojo a Seiya por banda y soy capaz de explicar por qué es un elegido de los dioses para que siempre tenga esa condenada suerteeeee...

Besitos, Corsario Sideral, y hasta pronto!

Mhyst dijo...

Andrómeda, no te lo digo por criticar tu obra. Es que quería saber si es que se había quedao Hyoga tuerto en el anime. Lo de la acción, como buen lector que soy, tengo paciencia de sobra. Se que hay que presentar los personaes y meterlos en un marco espacio-temporal dónde puedan empezar a pasar cosas. De todas formas, es bien interesante este fanfic.

Lo del sexo, no pasa nada. Si es muy explícito, puedes etiquetar este blog para mayores de 18 y listo. Para eso está esa opción. Aunque no sé, no creo que llegue para tanto. O si? :P

Ale, a seguir que está bonito esto. Hay que ver la lata que te doy.

Besitos

Corsario Sideral dijo...

Bueno wapa, aquí presente nuevamente.

Y sí, hablábamos de la lagartija como Tauro; pero estaba pensando también en que tiene algo de Virgo; quizá en su ascendente o algún conglomerado importante en el sexto signo. ¿Por qué?.

Pues porque el tipo es muy metódico, muy observador, muy disciplinado y formal. Además es leal, muy leal y eso es algo que conozco muy bien de la escencia de Virgo. Porque además, es un experto en artes marciales y creo que en algo Virgo tiene que ver aquí, ya sabes que si se alinea Marte con Spica, las cosas que resultan.

Ahora, sería interesante que expliques lo de Seiya y que el Kuru no se dignificó en detallar esa "suerte". Pero, ¿sabes?. Seiya según Kuru no podría tener una "ayuda" divina, puesto que todos van contra toditos los dioses. Cosa que claro, resulta monótono.

Me refiero yo a esas "derrotas" que sufren otros personajes "lejendarios", que luego lo forjan como una gran experiencia y gracias a eso crecen, aprenden y consiguen conocerse así mismos..., eso me hubiera resultado apasionante. Porque levantarse después resulta que uno se da cuenta que esas "derrotas" son caminos de aprendizaje y hay que sacar lo mejor de uno mismo para ese propósito.
Si hasta Harlock sufrió alguna derrota y ese personaje es "el personaje"; por qué no Seiya?.

Para mí que el enfermito del Kuru tenía una fijación no común con el amigo pegaso, porque en toditos sus mangas sus protas son clones de Seiya. Algo que añora tener para sí el buen Kuru lo recreó en su hijo predilecto?. Que cosas serán...

Y nuevamente digo, el amigo Seiya cuando más chico era de mi más cercana admiración. Pero claro, uno va conociendo más mangas y se abre camino de éste uno de mis primeros clásicos ponja.

Sí, besitos Andrómeda!

Andrómeda72 dijo...

¡Hombre Mhyst! Que se puede criticar lo que sea necesario, ¡en serio! Al fin y al cabo, esto no es más que un divertimento mío.., y parte de autopsicoanálisis, jajaja...

Pues la verdad, no sé valorar si será excesivo o no. Yo creo que no, pero no sé bien. ¡Igual tendré que consultar con alguien, por si acaso! Pero aún faltan capítulos, juassss...

Que no hombre, que no das la lata.., además, así te entretienes ;-)

Bsos!

Andrómeda72 dijo...

Wenassss, Corsario!:

Pues me extraña que Kuru no ahondara en esa cuestión que yo detecto de la "ayuda" divina a Seiya.., incluso a todos los demás.

Yo creo que sí hay algo de predestinación, de alguna manera, ellos están como "tocados" por la fuerza divina. Esa fe inconmovible que mueve a Seiya, que le hace no desfallecer vengan las cosas como vengan, siempre me ha resultado muy conmovedora.., y además, inspiradora para mí.

Jajaja: así que Harlock es "el personaje", ¿eh? ¿No Ichijo, pues? ;-)

Oh.., ¿Kurumada obsesionado con la esencia de Seiya? Pudiera ser. Sí que me gustaría saber algo más de él, para poder determinar de dónde sale todo eso. ¿No tendrás por ahí su rádix?

Muakssssss!!!

Corsario Sideral dijo...

Claro, entiendo bien lo que me dices. Pero amiga Andrómeda, la verdad es que a Seiya usualmente se la ponen muy fácil y no pasan las atrocidades que pasan sus amigos para cubrirle las espaldas. Pero vamos, a lo que yo exactamente voy, que le costaba mostrar al Kuru a estos amigos más humanos, que le costaba mostrar a Seiya aprender de sus errores..., claro como nunca los tenía nunca se veía una evolución en el personaje.

Además, la saga de Hades resultó una completa desepción para mí, me dolió mucho el final tan a la marcha y como si nada le importara, aghhh.

Ahhh, que me pongo pesado ya jajajaja. Y sí buscaré la carta del ponja, espero encontrarla!!

Besitos nuevamente!.

Andrómeda72 dijo...

Capitán:

Él, Kurumada, a mi entender, construye demasiado arquetípicamente los personajes... Se queda a las puertas, no profundiza. En fin, la idea suya es buenísima en principio, pero acaba por subirse a la parra.

En cuanto a lo de la Saga de Hades, sí, por lo que me habéis contado, me están dando ganas no de verla, sino de no verla. Tanta alharaca para, al final, dejarlo todo medio a hacer, como comentas. No sé.., ¿se les acabaría el presupuesto quizá?

Ohhh, ¡ójala que la encuentres! ¡Lo que podríamos debatir sobre eso!

Muaks!

Corsario Sideral dijo...

Saludos nuevamente Andrómeda!

Pues encontré los datos del Kurumada, pero me falta sólo la hora. Luego conversamos sobre su carta.

Y sobre que sólo hace personajes arquetípicos, puede ser. Sólo que como no conoce la astrología no sabe ubicar a qué signo pertenecen los arquetipos. Por ejemplo, Ikki Sol en Leo?? XDDDD.

Sobre la saga de Hades, pues es verdad que lo hizo apurado por la presión de la editorial donde publicaba su manga que se apresure en terminarlo porque ya el éxito de Saint Seiya era casi nulo en Japón (sí, después de la saga del Santuario, Saint Seiya perdió interés entre los seguidores ponjas).

Puede que con eso que pasó, se justifique el hecho de hacer algo mal. Pero de todos modos, hay muchísimos puntos que no tienen ni pies ni cabeza en Hades, hay muchas cosas que me dejan con una profunda desazón. Básicamente lo mejor está en la revelación de Shun como la reencarnación actual del mismito Hades; de ahí...Todo es tan mediocre y sin alguna lógica argumentativa. Una látima.

Besos, ya te veo lueguito, que tu blog anda re interesante y por aquí me quedo un rato.

Andrómeda72 dijo...

Sí: ya me dirás qué opinas del Kuro.., ¡toi intrigada! Ahora: si Ikki es Leo, yo soy.., ¡Don Juan! ¡El Tenorio! XDDDD

Claro: demasiada mitología pa los japoneses. En realidad, creo que Kuru se equivocó no incidiendo sobre los personajes femeninos. Fíjate qué bien lleva Evangelion todo el tema "sexual", y el predicamento y el enganche que tiene. ¡Hay Kuru, Kuru! ¡Que los japoneses no son los griegos! XDDDDD!!! Si me lee algún griego, jajajaja...

Mírale... ¿Alguna vez aprenderás a tener la boquita en cuarentena, majo! ¡Ahí, desvelando el argumento a la concurrencia! Si es que no se puede contigo XDDDD

Gracias senpai. De corazón.